jueves, 25 de diciembre de 2014

Sobre las listas de candidatos/as CalroquePodemos

Después de la campaña de las diferentes candidaturas a la secretaría general y al consejo ciudadano de Podemos Albacete, voy a publicar algunas reflexiones sobre temas que han ocupado buena parte de dicha campaña.
Y lo hago porque todavía no hemos sido capaces de dotarnos de espacios para el debate político y estratégico. Seguramente las urgencias de un proceso demasiado rápido, por la premura del año electoral de 2015, junto a cierta inexperiencia en estas cuestiones, sean algunas de las razones por las que todavía no tenemos un espacio en donde debatir en profundidad. De momento sólo cuento con espacios virtuales como este, y aquí estoy.

Hay a quienes no les gustan las listas de candidatos/as, de la misma manera que hay a quienes les encantan, y seguramente tengan argumentos para cada posición.
En mi caso, no tengo nada en contra de las listas, pero sí de que se hagan de unas determinadas maneras. Para no extenderme en exceso, sólo voy a explicar las razones de mis críticas a la lista ClaroquePodemos.
Dicen que la lista es un equipo compacto que comparte un mismo proyecto, es decir, nos asegura que no existan discrepancias internas, pero lo cierto es que su proceso de gestación dista mucho de eso. Me cuentan que había tres listas diferentes (imagino que responderían a 3 equipos compactos), pero que en ese escenario, en una asamblea de Podemos Albacete se planteó, por parte del consejero Aguilar, que Pablo Iglesias pretendía que, como mínimo, en cada capital de provincia hubiera una lista denominada ClaroquePodemos, y que dichas listas serían avaladas por gente de su confianza (en el caso de Albacete, por el consejero Aguilar). Incluso se avaló a Luis Ángel como posible candidato a secretario general, por si tenía que ser él el encargado de liderarla.

El hecho es que desde Madrid se contactó con Alberto Nájera para que fuese el candidato a secretario general de la lista ClaroquePodemos en Albacete y, desde mi opinión, creo que eso fue un acierto que demuestra algo que yo tengo muy claro: que Alberto Nájera es la persona más idónea (con mucha diferencia) para acometer dicha tarea.
Pero Alberto cree en la transparencia y en la horizontalidad del proyecto de Podemos y, como muchas otras personas, prefería que todas las candidaturas se agrupasen en una sola lista de personas independientes, sin necesidad ni del aval ni de la marca de Pablo Iglesias. Los hechos han demostrado que Pablo Iglesias prefiere a alguien menos capacitado, pero que sí asuma su estrategia de marketing político, antes que contar con el mejor por el riesgo de su probada independencia. Y esto me parece un error muy grave.

Pero dejando al margen el cargo de secretario general, para el consejo ciudadano se desarrollaron conversaciones entre esas 3 supuestas listas (lo de “supuestas” no es porque dude de su existencia sino porque desconozco su composición), con la presencia del propio consejero Aguilar, conversaciones de las que resultó la lista que finalmente se presenta. Probablemente, ese proceso negociador ha hecho que el equipo ClaroquePodemos sea menos compacto de lo que se está intentando vender. Y digo esto porque conozco a algunas de sus integrantes y he mantenido conversaciones privadas en las que me han planteado fuertes discrepancias (algunas formuladas con escasa educación) con miembros de ese misma lista. Cabe la posibilidad de que, durante el proceso negociador, las discrepancias y fobias se hayan convertido en coincidencias y filias, algunos comentarios apuntan en este sentido.

Reconozco que no soy muy partidario de este tipo de estrategias, por eso las califico como “maquinaciones de trileros”. Pero no porque no me gusten las listas, sino porque en un conjunto de 45 candidaturas, agrupar a 21 en una lista que (y esto es lo especialmente grave) se va a beneficiar de la marca de Pablo Iglesias (sobre su vídeo de última hora igual comento algo en otra ocasión), es jugar con demasiada ventaja. Nunca me han gustado los trileros, pero comprendo que esa es su forma de ganarse la vida, pero lo que nunca he soportado es a los ventajistas.

Esta es la razón por la que no votaré a ninguna de las personas que aparecen en dicha listas. A unas porque creo que no son las mejores para desempeñar esas funciones, a otras porque no cumplen el propio código ético de Podemos y a otras porque han preferido anteponer la ventaja de la lista CqP a mantener sus propios principios (sólo a Groucho Marx le he admitido que cambie sus principios por otros).

El caso de Luis Ángel es diferente. Defendí en la Asamblea de Vistalegre una propuesta organizativa en la que se limitaba el número de cargos que podría desempeñar cualquier miembro de Podemos (sólo un cargo interno y un cargo externo por persona). En la propuesta que resultó elegida no existe esta limitación, por lo que la candidatura de Luis Ángel es perfectamente legítima, pero yo sigo pensando que un partido que defienda lo que dice defender Podemos, y que cuenta con más de 200000 inscritos, debe ser un partido en el que todas las personas seamos necesarias, pero ninguna imprescindible.

La libertad que tengo al no querer aspirar a nada me permite escribir lo que pienso. Así lo hago y así lo seguiré haciendo.